Mi cuñada, que es una gran profesora de yoga, tiene dos peluches que se articulan y con los que muestra posturas de yoga. Estos peluches son Yogaberto y su amigo Kumbhaboo. Así que, al igual que a la Nancy que tenía mi sobrina Laura de pequeña, me dedique a hacerles vestuario para que lucieran bien bonitos, eso si, reciclando en lo posible materiales que ya tenía..
Lo primero que hice fue el disfraz de esqueleto de Yogaberto para el día de muertos (día de difuntos / halloween). En este caso, mi cuñada le hizo una camiseta y pantalón negros y yo los pinté de ESQUELETO, para que hiciera juego con el disfraz de esqueleto que le había pintado a ella. Además, para darle un aire mexicano como en la película Coco, le hice un sombrero con fieltro y pompones, una guitarra, una máscara y , por supuesto, una bolsa para meter los caramelos.
- Ropa: Restos de tela de algodón de una camiseta, pintura de tela
- Sombrero: Fieltro negro, cinta decorativa y pompones blancos
- Máscara: Goma eva, cinta para lazos y pintura acrílica
- Bolsa de caramelos: tubo de papel higiénico, fieltro, alambre y decoración (araña por un lado y un gato negro por otra)
- Guitarra: Cartón para la estructura, cinta de lazo para tapar los laterales, pintura acrílica, cordón blanco y nylon para las cuerdas, goma elástica para la correa, dos alcayatas para sujetar la correa, alambre para los trastes y para sujetar las cuerdas, unos trocitos de madera para el puente y unos alfileres para los trastes de madera.
Después vino Kumbhaboo y claro, para que no se celaran, tuve que hacer otro disfraz, en este caso, algo rápido porque se nos venia encima la fecha. Con restos de tela blanca le hice un disfraz de FANTASMA.
- Ropa: Restos de una camisa blanca de algodón y dos ojos. El pantalón blanco es el que traía el oso cuando llegó.
- Cartel: Palo plano, goma eva blanca, rotulador permanente y un limpiapipas para sujetar el cartel al brazo
- Calcetines: Con una diadema de pelo elástica y goma elástica fina le hice estos calcetines.
Después llegaron los carnavales y amplié su colección de disfraces con uno de calabaza y otro de momia.
-- Ropa. Fieltro naranja para la estructura, corchetes (para poder sacarlo y meterlo desabrochando los tirantes y pintura acrílica
- Máscara: Partí de una máscara de cartón para niños que compré. Con goma eva negra le tapé por el interior la boca y los ojos. La pinté con pintura acrílica y le puse dos ojos de mentira.
- Calcetines: usando los restos de unas medias naranja, le hice los calcetines y para ajustárselos, usé un limpiapipas verde
Para complementar el disfraz, le compré una mini calabaza de plástico para meter los caramelos.
- Ropa: Con unos paños de hilo viejos que tenía hice unas tiras que teñí con café. Una vez secas, las fue sujetando con alfileres unas a otras hasta modelar la camisa y el pantalón. Dejé algunas zonas colgando para dar la sensación de que se está descomponiendo. Añadí una goma a la cinturilla del pantalón para ajustarlo al cuerpo del oso. Después con pintura acrílica le dí unos toques para envejecer.
- Careta: Compré una careta de cartón para niños. Con cinta de carrocero tapé los orificios de boca, ojos y nariz. Con dos trozos de polispan y dos ojos de mentira, le hice los ojos saltones, Con pintura acrílica pinté la cara y sus detalles. Con vendas terminé de decorarla. Con las vendas cree una especie de casquete de manera que se sujeta a la cabeza sin tener que poner gomas.
- Calcetines. Use los mismos que en el disfraz de Fantasma.
La verdad es que ambos estaban monísimos. Podéis seguir sus andanzas en el Instagram de Yogaberto (@yogabertoo) Nos vemos en el siguiente post.





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