OBRA: NO ME OLVIDES

 Esta obra que os presento la cree en el 2020 y es un homenaje a esos mayores que se fueron en soledad durante la pandemia del covid-19 pero también una reflexión sobre la soledad no deseada que sufren en la actualidad. Está realizada en acrílico en cartulina negra de tamaño A4.


Para los mayores la pandemia no sólo supuso una mayor mortandad sino también un mayor aislamiento social, mas ansiedad y un mayor deterioro físico y cognitivo.

Para aquellos que tratamos habitualmente con personas mayores fue evidente el declive que experimentaron en esos momentos de restricción de movilidad y de relaciones sociales. Su sistema motriz, su sistema circulatorio, su memoria, su estado anímico, etc... empeoraron en esos meses de encierro de manera importante.

Hay que tener en cuenta que si para las personas más jóvenes, que hacíamos ejercicio en casa y teníamos contacto con otras personas a través de las tecnologías, nos costó volver a coger el ritmo pre-pandemia en las personas muy mayores ese deterioro se notó mas y no revirtió una vez volvimos a la vida normal lo que terminó por empeorar su calidad de vida.

Además de ese efecto negativo que la pandemia tuvo sobre la calidad de vida de los mayores, está el tema de la soledad no deseada que sufren en el mundo actual.

A través de esta ONG, llamada Grandes Amigos, te das de bruces con la realidad de los mayores. Algunos, los menos, están solos porque no tuvieron hijos y su pareja ha fallecido, pero muchos son personas que tuvieron hijos y que por distintos motivos, o no tienen contacto con sus hijos por conflictos familiares, o porque sus hijos se han ido fuera a trabajar o porque están ocupados con su familia y su trabajo y no tienen tiempo para poder dedicarles o porque, ellos mismos, se consideran una “carga” para sus hijos y prefieren “no molestarles”. A lo anterior se une que muchos han visto morir a sus amigos a lo largo del tiempo y otros han perdido su red vecinal de apoyo por tener que cambiar de casa y barrio. Estas y algunas otras más, en las que no entro por no eternizarme, es lo que ha llevado a que actualmente muchas personas mayores, sobre todo mujeres, se encuentren solas en esta última etapa de su vida, no por deseo propio, sino porque las circunstancias las han avocado a esa situación.

Aquí sólo doy una pequeña pincelada sobre este tema y me gustaría que sirviera de reflexión sobre que tipo de sociedad tenemos que no cuida de las personas mayores que fueron las que sacaron adelante a sus familias en épocas más difíciles, que en muchos casos sacrificaron su bienestar personal por el de sus hijos, que se fueron a trabajar emigrados a otros países para proporcionarles un mejor futuro a sus hijos...se que vivimos en otra época donde todo va más deprisa, donde el trabajo ocupa gran parte de nuestro tiempo, etc... pero si yo, y los voluntarios que estamos en la ONG, podemos quitar dos horas a la semana para visitar a personas mayores que ni siquiera son de nuestra familia, creo que es factible poder dedicarles un rato todas las semanas para verlos, pasear y charlar. Se perfectamente que a veces el carácter y los desencuentros que se han tenido en el pasado con ellos hace complicada la relación y son un lastre para la relación futura pero creo que , excepto en casos muy concretos donde los padres han maltratado, abusado o abandonado a sus hijos a su suerte y por ello para mi ya ni se pueden considerar como padres (por lo que es normal que sus hijos no quieran saber nada de ellos), en el resto de casos las cosas se pueden reconducir para lograr una relación lo más cordial posible dentro de las circunstancias que existan. Esa es mi forma de pensar.

Creo sinceramente que la sociedad en la que vivimos está en crisis y ha olvidado los principios fundamentales que nos llevó a sobrevivir como especie, la protección y colaboración del grupo.

Y una última reflexión: Todos llegaremos a viejos y nuestros hijos aplicaran el ejemplo que nosotros le dimos de como tratamos a nuestros padres.

Gracias por leerme.


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