Una de mis actividades favoritas es pasear por jardines. Aunque los visite muchas veces nunca me canso porque, según el año y la hora del día, eres testigo de los cambios que en ellos se producen, como un espectador que va a ver una obra donde el escenario y los actores cambian en cada representación y en cada temporada.
En primavera la luz lo inmunda todo, el mundo se llena con los sonidos de los pájaros que cantan intentando atraer a una pareja, de las abejas y abejarros que danzan de flor en flor recolectando néctar para su colmena, de las ranas con su insistente croar,.... Pero también es la época de floración de muchas especies de plantas y árboles que llenan de color el paisaje y dan olor al viento, es la época de floración de los cerezos, del tojo, del cardo borriquero, de las flores de azahar de naranjos y limoneros, de los tulipanes, de los tréboles, de las margaritas, de las dalias, de la gerbera, de los geranios, las gardenias, las amapolas, … Es la época de la luz y el color.
Mientras, en verano, los árboles de hoja perenne nos brindan su sombra a la vez que vemos cruzar a las libélulas que están ocupadas buscando pareja o comida, las mariposas revolotean y las lagartijas cargan sus pilas con el calor del sol... Es la época la lavanda que adorna los campos con su color violeta, de la hortensia con sus enormes y hermosas flores, de los coloristas acianos, del jazmín que inundan el aire con su inconfundible aroma, de la gazania con sus tonos amarillos y naranjas, de las verbenas, las petunias, las begonias, …
Por su parte, en otoño, algunos árboles desnudan sus ramas sembrando el suelo de un manto de hojas secas que crujen cuando las pisas, mientras que otros se visten de colores cálidos (ocres, amarillos, rojizos, marrones,…) para crear un espectáculo visual increíble. Los hongos y setas adornan el suelo esperando a que un pequeño nomo decida habitar en ellos; y el suelo se llena de color con las flores otoñales como son los crisantemos, las dalias, las caléndulas,…
Y por fin, en el invierno, podemos oír el sonido de los ríos y cascadas que bajan rebosantes de agua y vida; mientras las cortezas y rocas se visten con una capa de musgo mullido de un verde intenso, y los campos se llena de un manto verde vegetal. Esa es la época de que los camelios lucen sus flores, el durillo nos ofrece la blancura de sus flores, los pensamientos, las primulas y el ciclamen sus intensos y variados colores; el brezo sus pequeñas y rosadas flores,… toda una explosión de color en contraposición a los cielos grises que suelen predominar en esa época del año.
Así que visites cuando visites un jardín, nunca te aburrirás y siempre podrás descubrir pequeños tesoros que la naturaleza guarda.
En homenaje a esas horas de disfrute en los jardines, cree esta obra compuesta por tres cuadros de 20x60cm con acrílico en la que emplee espátula y otros materiales para crear texturas y formas. Las flores están realizadas en relieve con una pasta a base de látex y aguaplast (resina, pigmentos, cargas minerales y aditivos).
Espero os guste y nos vemos en el siguiente post.




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