Aún sabiendo eso, el dolor que provoca una pérdida es difícil de llevar y crea sufrimiento en los que quedan, que sólo el tiempo, con la distancia que proporciona, lo hará llevadero.
EL FIN
Cuando el dolor desgarraba mi cuerpo,
allí te vi,
altiva, terrible e implacable,
esperando por mí.
Mis ojos se clavaron en el infinito,
mientras mi último aliento
volaba en el viento.
Muerte, ¡¡cruel ladrona!!,
me robaste mi amor,
me robaste mis dulces recuerdos,
y todo cuanto fui
Me desposeíste de la vida,
llevándote mis ilusiones,
dejándome solo frio y soledad.
Desesperada acabe en el limbo del olvido
gritando mi desgracia en el vacío,
pero ni el eco me contestó
ni una mano amiga me consoló.
Llorando y suplicando acabé pidiendo
a un Dios desconocido
que terminar mi sufrimiento.
Que si no podía vivir,
dejara ya de existir;
que si no podía amar,
dejara por fin de sentir.
Que mi conciencia se perdiera en el espacio,
se difuminara en la oscuridad,
se deshiciera en mil pedazos.
Este cuadro habla sobre ese tema, la muerte, que sigue siendo tabú en nuestra sociedad. No se nos enseña a decir adiós, no se nos enseña a vivir mas en el presente y menos en el futuro. Nadie quedará aquí, todos, más tarde o más temprano nos tendremos que ir y sin embargo no se nos prepara para ese momento, ni para saber irnos en paz ni para saber despedirnos de los que queremos para hacerles más fácil la partida.
Con la muerte de las distintas personas, con las separaciones y las despedidas he aprendido varias cosas en esta vida porque incluso de las experiencias dolorosas uno puede sacar enseñanzas para seguir adelante e intentar que nuestras decisiones futuras sean mejores y que nuestras equivocaciones sean menores, para ser mejores personas, para ser más felices con lo que somos y tenemos.
Pero dejando de filosofar y siguiendo con el cuadro, para no desviarme del tema de este post, comentaros que está realizado con pintura acrílica sobre tablero de okume con bastidor de 60 x 60cm, y en el que he empleado distintas técnicas y materiales para crear volúmenes y texturas (más adelante os haré el video de como lo elaboré)
Como ya comenté, en el cuadro se representa a la muerte que, con un simple toque de su huesuda mano, marchita una vida, representada por las flores, para que vuelva a formar parte de la tierra.
Este cuadro es una nueva incorporación a la obra pictórica "Nacer y Renacer" de la que ya os hablé en uno de mis primeros post (https://luisacovelo.blogspot.com/2024/04/obra-pictorica-nacer-cuadro-nebulosa-de.html).
Como casi siempre, antes de realizar un lienzo de grandes dimensiones con texturas, procedo a realizar una idea en acuarela que me sirve para saber como colocar los distintos elementos, ir viendo combinaciones de colores y hacerme una idea mental de como ir trabajando las distintas capas que formarán el cuadro.
Después, cuando empiezo a realizar el cuadro, voy introduciendo mejoras que “la propia obra me pide”, lo cual puede sonar raro pero es mi manera de trabajar.
Os dejo el video del proceso creativo.
Disfruta de la vida, pues esos buenos momentos vividos y todo ese amor que sembraste y cosechaste en la vida, serán todo el capital que te lleves cuando te toque partir.
Nos vemos en el siguiente post.




Comentarios
Publicar un comentario