Este tipo de salsa arraigo en Galicia y se usaba para saborizar platos cocidos como verduras o pescados.
En mi casa existía dos versiones:
- La que llevaba vinagre (y que en mi casa se llamaba “escabeche” aunque realmente no se correspondería a la receta tradicional del escabeche que podréis encontrar en cualquier libro de cocina). Ésta la usábamos fundamentalmente para saborizar las judías cocidas y dar sabor y conservar varios días los pescados azules fritos como jurelos, caballa o sardinas
- Sin vinagre, esta es la que realmente llamábamos ajada. Ésta se usaba para dar sabor a alimentos cocidos como verduras, huevos o pescados.
AJADA CON VINAGRE (“ESCABECHE”)
- Aceite de oliva- 2-3 dientes de ajo grandes
- pimentón dulce (1 cucharadita de las de café o ½ de las de postre)
- vinagre de manzana
- 2 hojas de laurel (opcional, nosotros lo usábamos sólo cuando se hacia para los pescados)
PASOS:
1.- Echamos un chorro generoso de aceite de oliva (la cantidad depende de para que vayamos a usar la salsa)
2.- Pelamos los dientes de ajos, los cortamos en láminas finas y los ponemos a freír a fuego medio
3.- En cuanto empiecen a dorarse, retiramos la sartén del fuego (es importante que no se quemen porque sino amargan). Echamos el pimentón, el laurel e inmediatamente después un chorro de vinagre (aquí depende la cantidad del gusto de cada uno). Removemos.
Según el uso, la usaremos inmediatamente, por ejemplo para echarla en unas judias cocidas con patatas, o bien la dejamos templar para agregarla a pescados fritos para conservarlos varios días.
En el caso de pescados: freiríamos los pescados (rebozados en harina), y mientras preparamos el “escabeche” ya que lo dejaremos templar un poco mientras terminamos de freír el pescado. Después pondríamos en una fuente, preferentemente de cristal, el pescado y lo echaríamos por encima. Es importante que éste cubra el pescado. Después lo dejaríamos reposar como mínimo 1-2 horas (lo ideal es de un día para otro).
AJADA SIN VINAGRE
- Aceite de oliva
- 2-3 dientes de ajo
grandes
- pimentón dulce (1 cucharadita de las de café o ½ de las de postre)
PASOS:
1.- Echamos un chorro generoso de aceite de oliva (la cantidad depende de para que vayamos a usar la salsa)
2.- Pelamos los dientes de ajos, los cortamos en láminas finas y los ponemos a freír a fuego medio
3.- En cuanto empiecen a dorarse, retiramos la sartén del fuego para que pierda un poco de temperatura el aceite y agregamos una cucharadita de pimentón dulce, removemos. Es importante que el aceite no esté muy caliente porque el pimentón enseguida se quema.
Lo podéis usar para dar sabor diferente a platos como:
- Brócoli cocido con patatas y huevo cocido
- Coliflor con bacalao
Buen provecho





Comentarios
Publicar un comentario