OBRA: ATRAPASUEÑOS - 2022

 Obra de Técnica Mixta sobre lienzo de 20cm x 60cm.

Uno de esos árboles que me encantan es el Magnolio Grandiflora, tanto por sus enormes flores blancas (de 15 a 30cm de diámetro), como por sus robustas y hermosas hojas, que pueden llegar a medir 10-20 cm de alto y 7-10cm de ancho. Esta especie de árbol procede originariamente de América del Norte y puede llegar a medir hasta 30 metros de alto y vivir más de 60 años.

Por suerte, en mi ciudad es una especie que se da bien y en varios jardines se pueden encontrar. En uno de esos paseos que realizo por ellos, cogí varias hojas del suelo con la idea de usarlas en algún proyecto, ya que me parecían un lienzo perfecto para pintar o para usarlas para realizar decoraciones.

Así que en el 2022 escogí algunas de esas hojas y decidí hacer un cuadro. 



Para ello comencé preparando el fondo.

El primer paso fue decidir la colocación de cada hoja para dejar en blanco el espacio que iban a ocupar (por ello numeré por la parte trasera de la hoja cada una y en el lienzo puse en número en donde iría colocada). Después cree el fondo usando cordón de algodón y cola blanca. Una vez seco, pegue sobre todo el lienzo una hoja de servilleta de una capa, para reforzar la estructura y evitar que el cordón se pudiera deshilachar en algún momento.


Después con acrílico negro, marrón, beige y dorado procedía a darle color al fondo.

Lo siguiente fue darle una capa de degradado a las hojas: el verde de la esperanza, el azul de la tristeza, el naranja de la ira, el malva de la serenidad y el rojo de la pasión. Algunas de las partes de la hoja la dejé sin pintar pues me interesaba que se viera que eran hojas de un árbol de verdad.

La parte final fue realizar con acrílico blanco y negro mi versión de los atrapasueños.

Después pegar las hojas en sus posiciones, dejé secar y barnicé todo.

La creencia popular del pueblo nativo Ojibwa de norteamérica, de donde es originaria esta hermosa leyenda, pensaba que su función era filtrar los sueños para dejar pasar sólo los sueños y visiones positivas, quedándose atrapadas las pesadillas en la red para que al amanecer la luz del sol los quemara y no se cumplieran. Aquellos sueños que la persona no recordaba era porque se habían escurrido lentamente por las plumas que cuelgan en él. Estos atrapasueños se colocan en la cabecera de la cama de los niños para protegerlos de las pesadillas.

Regalar un atrapasueños simboliza regalar paz, protección y energía positiva a quien lo recibe, por eso me parecía una buena temática para este cuadro en el que, además, se usaban elementos procedentes de la naturaleza.

Gracias por leerme y nos vemos en el siguiente post

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